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Crónica de The Waterboys en Santana 27

El pasado 19 de Abril pudimos asistir al concierto de The Waterboys. Os dejo la currada crónica de @jparrob que suscribo hasta la última coma. En esta ocasión mi solicitud de acreditación para hacer fotos fue denegada, y, segun rezaba profusamente en multitud de carteles colocados en toda la sala, estaba prohibido hacer fotos con cualquier tipo de cámara. Incluso un par de fortachones se lo recordaban personalmente a todos aquellos que querían llevarse un pequeño recuerdo en forma de imagen a sus casas. En fin…

Teníamos una deuda pendiente con TheWaterboys ya que en las dos anteriores ocasiones que vinieron a Bilbao nos los habíamos perdido (bueno cuando vinieron a tocar en plena AsteNagusia estuve en cuerpo pero no en espíritu, arrebatado por la fiesta y embriagado por el alcohol). Así que cuando hace un par de meses anunciaron gira y que esa gira visitaría Bilbao me alegré un montón. Según se iba acercando la fecha, rebuscaba en internet setlists de conciertos y comentarios acerca del nuevo trabajo “An Appointment with Mr. Yeats” en el que musicaba poemas del bardo irlandés William Butler Yeats. Y todo parecía indicar que la banda estaba en gran forma. Más aún tras leer los entusiastas comentarios publicados tras sus dos primeros conciertos en el estado y ver un repertorio que mezclaba acertadamente canciones del nuevo disco y clásicos de su primera época. Parecía que por fin iba a saldar mi cuenta.

Pero parece que con esta banda tengo mala suerte (habrá que resignarse) y lo que podía haberse convertido en un concierto para recordar toda la vida, de esos que te teletransportan a otra época, la adolescencia, en la que todo es felicidad, ganas de vivir y de disfrutar, se “quedó” en un excelente concierto y todo por varias causas. El concierto coincidió con el partido de ida de la semifinal de la Europa League que el Ahletic jugó en Lisboa contra el Sporting de Portugal, lo que restó mucha asistencia; el concierto se celebró en la Sala Santana 27, una suerte de nave industrial convertida en sala de conciertos/discoteca que se vio aún más deslucida (a pesar de su excelente sonido) al haber poca gente y en fin, seré magnánimo, la aparición de un espontáneo que amargó el concierto a un Mike Scott que, pese a todo, fue todo un profesional. No sé cuál de los motivos tuvo más peso, pero hicieron que el concierto se acortara en tres o cuatro canciones dejándonos con ganas de más y con la miel en los labios.

Puntuales y algo fríos (el tiempo no ayudaba y ver la sala medio vacía tampoco) salieron los Waterboys al escenario en formato quinteto; violín, batería, bajo y teclados junto a Mike Scott, que se encargaría de la guitarra, el piano puntualmente y por supuesto, la voz. Empezaron con un par de temas de su último trabajo, “The Hosting of the Shee” y “News for the Delphic Oracle” intercalando un poema recitado por el propio Mike. De ahí y tras saludar al público y preguntar quién había estado en sus anteriores conciertos en Bilbao nos dijo que iban a tocar “some old vintage Waterboys songs“. Pasaron a interpretar “Rags” de su segundo disco “A Pagan Place” y también de este fueron los dos temas siguientes “All The Things She Gave Me“, tremendo y “The Thrill Is Gone“, a triste song, como la presentó. Parecía que estuviéramos en el 85. La banda sonaba compacta, la voz de Mike perfecta, como si no hubieran pasado los años, y los arreglos de violín en los temas encajaban a la perfección. Todo genial. Voy a pedir otra cerveza, no espera, esta es “A Girl Called Johnny” y la siguiente “The Girl in the Swing“, ambas de su primer disco, ahora sí voy a por esa cerveza. Cuando me acercaba a la barra un tipo espetó a grito pelado a Mike “Hey, Mickey playsomething we know” a lo cual Mike muy educado le respondió que si no conocía ninguna de las canciones anteriores no era un verdadero fan de los Waterboys y que mejor se hubiera quedado en su casa looking the fuckin´ football. Yo le hubiera partido la cara (y eso que no soy de pegar…)

Tras este incidente algo se torció y al quedarse solo Mike con el violinista para interpretar un delicioso “How Long Will I LoveYou?” este parecía intentar convencer a aquel que no le diera importancia y le ignorara. Pero el tipo siguió y pasó a pedir a gritos “Old England“. Mike solo dijo “Glastonbury Song” para responderle brindándonos una rabiosa interpretación del tema. Unejercico de celtic-soul “Lonesome Old Wind” que logró que se nos erizara el vello de la nuca a más de uno y un bailable número folkie “The Raggle Taggle Gypsy” sirvieron para apaciguar los nervios. Un tema nuevo, que no desentonó entre tanto clásico “Mad as the Mist and Snow” sirvió para que violinista y teclista se lucieran en un teatral duelo de solos para los que se valieron de dos máscaras que dramatizaron la interpretación del tema, mientras Mike se retiró tras la batería. “Be MyEnemy” y un country “Has Anybody Here Seen Hank?” sirvieron para dar paso a una abrasiva interpretación de “The Pain Within” con el que cerraron la primera parte del concierto.

No sé si saber de antemano que setlist maneja un artista en la gira es bueno o malo, resta o no magia a un concierto, pero lo que sí sé es que esta vez el conocerlo de antemano me jugó una mala pasada. Sabía que en los anteriores conciertos tocarían cuatro temas divididos en dos bloques, por eso cuando volvieron a salir a escena y Mike se sentó al piano y empezaron los acordes de “The Whole of the Moon” en una versión reggae que en el tercer puente se convirtió en el luminoso tema que todos conocemos y hemos cantando mil veces, sabía que solo habría un bis. Un impresionante “Fisherman´s Blues” en el que toda la sala coreo el tema sirvió para dar por finalizado un concierto que pese a ser excelente, se quedó en eso, en excelente, cuando podía haber sido algo más.

Es por eso que nos fuimos a casa con una sensación agridulce y que con los días ha ido aumentando al leer comentarios de sus conciertos posteriores al de Bilbao. No obstante vimos un concierto muy bueno, con una banda tremendamente profesional, un cantante en plena forma y un repertorio de ensueño que en otras circunstancias (este mismo concierto en el Antzoki hubiera sido histórico) hubieran lucido mucho más. Por cierto un saludito al espontáneo.

Crónica @jparrob

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Un comentario el “Crónica de The Waterboys en Santana 27

  1. ay el espontaneo ay….. a escasos 5m de mi le tuve todo el concierto. con su amigo, su novia y la amiga de esta… vaya 4 astrakos!!!
    y eso que el guarda de seguridad le llamo la atencion….pero tuvimos mala suerte y nos la jugo.
    coincido 100% por tu cronica y comentarios
    un saludo

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